Cart Icon My Basket (empty)
Image Alternative Text
logo

Our Blog

UN TÉ EN EL NEPAL

By Alondra De Brasilia In: Blog | Tea Tour | October 22, 2017 No Comments
Image Alternative Text

En el 2012, luego de culminar la investigación de tesis de mi maestría, ser aprobada y publicada, decidí ir a viajar a India con la intención de conocer el país y a raíz de eso llevar a cabo una investigación económica comparativa entre China e India. Como motivo secundario pretendía visitar Darjeeling. La región de Darjeeling produce los mejores tés con denominación de origen del mundo, región comparada a Champaña en Francia en relación a la producción de vino. Ya mi última semana estando en Varanasi esperaba para salir a Darjeeling. Luego de que cancelaran el viaje ya varias veces decidí abandonar la idea y marchar hacia Nepal, un destino más cercano y accesible.

Durante el viaje en bus, entre increíbles montañas, arrozales y precipicios, sentí esa energía positiva que te llena de vida y te enajena de la realidad mundana. Sin un claro destino y sin viaje planificado me encontré en el lago Pokhara, un lugar increíble donde conocí a dos chinas que, en mandarín,  me “invitaron” hacia una región que señalaban con el dedo en un mapa y el cual parecía que no debía perderme. Sin pensarlo mucho me encaminé. No recuerdo cuantas horas pasaron pero habíamos llegado. Debido a problemas de comunicación no estaba muy segura donde estaba. Pretendíamos utilizar el francés como lengua común pero el francés de ellas estaba tan mal como mi mandarín.

Llegamos al hostal donde nos quedamos. Ellas fueron mis intérpretes e intermediarias para conseguirme un cuarto, regateando para que no me cobraran el doble. El día había sido largo, había caído la noche, hacía demasiado frío, y no había agua caliente. Tampoco hubo éxito en el regateo o sea que me habían cobrado el doble y para colmo nadie me entendía. Me tuve bañar con agua congelada y me fui a dar una vuelta cerca buscando donde comer. Al día siguiente se me había pegado la sabana gracias al whisky que use para calentarme y mis compañeras de viaje me dejaron botada. En Nagarkot a la luz del día estaba anonadada con las vistas inimaginable, la cercanía a las Himalayas y rodeada de montañas con sembradíos escalonados.

Haciendo malabares con el problema de comunicación, logre tomar un taxi a Kathmandu. Ciudad rodeada de arte, historia y todo lo necesario para enamorarte del lugar. En mi hotelito, la comida, el té de origen y el ambiente me hacían increíblemente feliz. Por las tardes cuando cenaba tuve la oportunidad de conocer personalidades con mentes abiertas, libres de cualquier prejuicio imaginable. Allí conocí a un señor mayor alemán que vivía en África y se dedicaba a catar cafés y mieles por el mundo. Hicimos amistad y me recomendó comprar la mejor miel del mundo originaria de la región de la Himalaya, razón por la cual él volvía todos los años al Nepal. Armamos tan buena amistad que me regaló una sortija de pelos de elefantes confeccionada en una tribu de África. Me la dio como algo muy preciado, la cual conservo y siempre miro desconfiada de su material de construcción.

Entre conversaciones me vi influenciada por su vasto conocimiento y de esta experiencia surge la idea de llevar té de origen, de alta calidad a Puerto Rico. A menudo en América Latina, claro está, que el té se asocia con eso que nos da la abuela cuando estamos enfermos, con una infusión de frutas o flores y cualquier cosa que se sumerja en agua caliente, una concepción muy lejos de lo que realmente es el té. Allí en el Nepal y en mi viaje por India entendí que era de suma importancia mejorar mi calidad de vida. En estas culturas el alimento es también su medicina.

La calidad de vida está muy arraigada a la prisa en que vivimos y a todas las porquerías procesadas que comemos por falta de educación, tiempo o dinero. La realidad es que en nuestras calles se nota, cada día más, el problema de la obesidad, de salud y la pobre calidad de vida. Con ese trasfondo en mente decidí crear la primera línea de té puertorriqueña de alta calidad, es así que nace Alou Thé.

Al llegar a Puerto Rico decía que quería ser como el viejo alemán, una idea descabellada para todos. Hoy día sigo soñando con ser como el viejo alemán. Ser soñador es fundamental para lograr el éxito en la lucha por cualquier fin. Más que todo pienso que es importante en la vida dejar una huella positiva. Si no es así de qué se trata actuar en la obra de teatro llamada vida siendo un personaje que no trascienda. Viaja, lee, edúcate y toma té.

Alondra D Rodriguez Merc

Bienvenido a mi mundo de recetas, teteras y todas las cosas inspiradas por el té. Soy una boricua que andando por el mundo conoció el té hace 16 años en París. Países con amplias culturas de té me concientizaron sobre su importancia. Mi formación tealera es "Tea Designer" y "Tea Sommelier". Soy aficionada a viajar, al arte, a las antigüedades, a la gastronomía y por supuesto al té. En este espacio pretendo compartir y hacer vínculos con personas que compartan ésta misma pasión.

Leave a comment

We promise that your email address will not be published.